Cuando el techo tiene que estar a la altura del espacio
Algunos proyectos plantean un reto técnico claro, y otros tienen además la suerte de estar en el lugar adecuado. La instalación que hicimos en la turronería de Torrons Vicens del Paseo de Gracia de Barcelona es, con diferencia, ambas cosas a la vez.
El espacio es conocido: una de las confiterías más emblemáticas de Barcelona, en pleno Paseo de Gracia, con una cocina reducida donde cada centímetro cuenta. El reto era integrar un techo filtrante en un entorno especialmente limitado, consiguiendo que la instalación fuera completamente funcional sin renunciar a la discreción estética que el espacio exigía.
Eso requiere pensar cada detalle, porque la eficiencia no puede comprometer el acabado y el acabado no puede comprometer la eficiencia. En una cocina de estas características, donde el volumen es ajustado y la actividad constante, no hay margen para soluciones a medias.
El resultado nos enorgullece: una instalación que resuelve el problema técnico con precisión y que, al mismo tiempo, pasa desapercibida en un entorno cuidado al detalle.
Y sí, reconocemos que este proyecto tiene una ventaja difícil de superar: lo que se elabora debajo de ese techo hace que sea, con diferencia, el techo filtrante más envidiable de toda nuestra cartera.