Un año de cambios, consolidación y nuevos horizontes
El 2025 ha sido, para Luis Capdevila, un año intenso, exigente, regido por el cambio y, al mismo tiempo, profundamente ilusionante. La transformación ha estado presente en prácticamente todos los ámbitos de la compañía: en la forma de trabajar, en la manera de organizarnos, en cómo afrontamos los retos como equipo… Pero, como bien proclama el dicho, todos los cambios nos han llevado a un lugar mejor.
Sin duda, uno de los aspectos más emocionantes del año ha sido la consolidación del equipo humano. Más allá de los proyectos o los resultados, 2025 nos ha permitido consolidar un grupo comprometido, bien entendido y alineado con una visión común. El hecho de haber tenido que formar un frente común para adaptarnos nuevas dinámicas y el asumir responsabilidades en un contexto de evolución constante, ha fomentado una cohesión y un sentido de la pertenencia que nos ha convertido en algo así como una gran familia.
En este recorrido, el mayor aprendizaje quizá haya sido entender que el cambio no debe afrontarse con miedo, sino con energía y determinación. Aceptar que salir de la zona de confort forma parte del crecimiento ha sido clave para avanzar y nos ha permitido ganar eficiencia y reforzar la calidad y la fiabilidad de nuestros procesos.
Y, en lo que temas más tangibles se refiere, como productos y resultado, el año ha estado marcado por un lanzamiento especialmente relevante: la nueva gama de campanas soldadas Bera, que representa un paso adelante en términos de diseño, calidad y proceso y simboliza perfectamente el espíritu de este año: innovación, mejora continua y apuesta decidida por hacer las cosas mejor.
Cerramos el año con un balance muy positivo, conscientes de todo lo aprendido y orgullosos del camino recorrido. Y por ello podemos mirar de frente del 2026 y decirle, sin que nos tiemble la voz: “Más retos, por favor”.